Todo el mundo más o menos sabe que el thrash metal fue uno de los estilos musicales más pujantes que había allá en los años 80. A raíz de una efervescencia compositiva derivada de muchos otros estilos como el punk o el heavy metal más puro;  y también a raíz de una efervescencia social importante, aparecieron grupos que querían tocar más rápido y agresivo que lo que se venía haciendo hasta ahora. Bandas como Metallica, Anthrax, Exodus, Slayer y más tarde Testament, Sepultura o los alemanes Kreator plasmaron la piedra angular del fenómeno thrash en los 80, un  fenómeno que se fue apagando con la llegada de la era del grunge en los 90 y con la conversión de estos grupos al medio tiempo del rock metal y a los discos megaproducidos.

Veintitantos años después,  al viejo thrash ya se le consideraba un estilo casi olvidado y enterrado en el pasado, debajo de otras muchas derivaciones del metal y del hardcore, derivaciones en algunos casos bastante aberrantes. Nos quedaban los grupos pioneros que seguían siendo cabezas de cartel en macrogiras, sacando algún disco cuando dejaban de lado sus problemas personales, y sobre todo, para aquellos que asistíamos de vez en cuando a conciertos de metal, gente entre los asistentes todavía con chalecos vaqueros con parches, j´Haybers blancas y pantalones ajustados, que en la época de las vestimentas anchas, las playeras de skate y los grupos de Nu Metal, iban a ver a algún grupo mítico de thrash que se escurría en los carteles de los festivales, dando un rollo pintoresco al panorama.

Pero qué cosas. Unos años después, cuando el que escribe ya forma parte casi de la “vieja guardia” por así decirlo, comienza un resurgimiento del thrash metal en general, con la aparición de nuevas bandas de Estados Unidos y Alemania,  formadas por gente muy joven, con actitud y ganas a raudales, y además casi siempre con un altísimo nivel musical, superando en muchos casos a sus antecesores cuarentones y cincuentones. También ataviados de camisetas ya extintas a no ser que las heredases del viejuno de tu hermano, playeras altas de baloncesto, chaleco con parches y cinturón de balas (esto ya es modo experto). Aparecen muy buenos grupos como Warbringer, Bonded By Blood, Municipal Waste, Gama Bomb, Lazarus A.D o Havok y el mundo especializado empieza a tomarlos en consideración….también el mundo fashion, para qué engañarnos.

Warbringer

A España todo llega, tarde o temprano, y en este caso parece ser que el efecto de Revival thrash ha pegado muy fuerte en todas partes, porque por una parte,  empiezan a salir aquí nuevos grupos de chavales dando cera; y por otro lado, grupos que habían apostado por el estilo pero no habían asomado la cabeza más allá del “underground”, comienzan a dar mucho que hablar. Estos últimos podrían ser los Angelus Apatrida que además de encabezar el fenómeno del revival thrash hispano, son la banda con más vuelo internacional, fichando por Century Media, girando con grupos muy importantes y dando sus frutos en discos de alta calidad compositiva y conceptual. Otros grupos también que aparecen y hay que tenerlos en cuenta son Mutant Squad, Crisix, Vivid Remorse, Agression, Exodia u Omission. Encima recogiendo tanto la variante americana, por así decirlo, como el thrash alemán más sucio y bestia.

angelus-apatrida-2

A muchos que seguíamos el thrash de siempre, lo cierto es que estos grupos nos dejan con la cara partida, tanto en directo como al escuchar sus discos. No sólo la mayoría de ellos tocan de cojones, sino que suenan muy bien en directo, sus temas están currados, y sus grabaciones son muy profesionales en líneas generales.

En principio, viendo lo que es España, que siempre se copia todo a lo cutre y a lo chabacano, ciertamente sorprendía porque son bandas de una calidad en mi opinión muy alta, con las ideas claras tanto a nivel musical como de promoción propia y muchas de ellas con los pies en la tierra. Y a todo esto hay que añadir que en general como músicos como ya he comentado, su nivel era muy alto. Vamos,  no tiene que ser una mierda todo lo que vuelve. Yo personalmente estaba encantado con esto, con este resurgir de un estilo como el thrash, sepultado y alejado de la vanguardia metalera por clones de Machine Head y Pantera,  o por la moda del metalcore en España.

Sin embargo pasa una cosa con esto. Ocurre que me pongo a escuchar a estos grupos con ganas y a prestarlos atención, resulta que me acaban al final por dejar frío. Se puede decir que no es lo mismo. Las ganas, la calidad y la actitud, e incluso el sonido ochentero…todo eso está presente, pero no es lo que era. No llega a transmitir lo q transmite un grupo del mismo rollo de hace unos 30 años, que en muchos casos sonaban peor y no llegaban a su nivel musical. La sensación es como “me ha gustado, pero no me lo escucharé mañana” y pasa lo mismo con los directos. He visto ya a unos cuantos de estos grupos aquí y dando unos grandes conciertos, la apreciación es que me han dejado ni fu ni fa

Los motivos pueden ser muchos, como que yo ya soy entradito en años en esto y las cosas no me impactan como antes, que tenemos tal volumen musical a nuestra disposición que nada nos sorprende y nos aburrimos de todo muy rápido; o que es una moda más, con lo que ello implica. Pero sobre todo, y creo que es muy importante: Que el contexto social y económico es muy distinto en los 80 del que tenemos ahora, a pesar de la crisis que estamos viviendo. En los 80 todavía las revoluciones culturales venían de la mano de hechos sociales y políticos, y este tipo de grupos en muchos casos estaban formados por peña de barrios chungos de Estados Unidos, donde la música era una forma de expresión del lugar, y de las putadas que allí ocurrían; o bien eran chavales que a pesar de vivir en sitios tranquilos de Alemania o Inglaterra, habían tenido mucho contacto con el hardcore o el punk por su zona y tenían ganas de montarla, de romper reglas, de provocar y de tocar los cojones con la música. Todo esto quedaba plasmado en sus letras, sus actitudes (el heavy sí era violencia en muchos casos), sus poses, y qué coño, era algo q no había hecho nadie hasta entonces. Luego con los años ese proceso fue desapareciendo, comercializándose o llamémosle X, pero esa relación situación social/música no es la misma y ahora mismo no existe.

No digo que sea peor ahora, ni que los grupos nuevos no se lo crean y sean unos mimados, ni que haya que meter navajazos a la gente para tener actitud o quemar un bar. Siempre se malinterpreta esto. Si no que el contexto que nos rodea  no es el mismo, ni en el que hace música, ni en el que lo escucha, no llega a trasmitir lo que debería ser.  La época dorada del Thrash Metal pasó, y ahora no es su tiempo, sino que se ha mezclado con tantas cosas, y se ha recorrido tanto en la música, que el nuevo revival al que asistimos se queda ahí un poco al margen para los que llevan en esto mucho tiempo, que seguirán valorando más a Kreator, Sodom, Slayer, Metallica o Sepultura. Es una cuestión de carisma, sin lugar a dudas.

Entrada (1)

Personalmente siempre apoyaré a las bandas nuevas de thrash, y muchas de ellas me gustan. Ojalá sigan dando cera ahí mucho tiempo ahí, y me parece más que una simple moda. Pero tras darle muchas vueltas, es una pena que no llegue a trasmitir lo que merecen por el hecho de estar un poco fuera de contexto en todos los aspectos. De todas formas no me hagan mucho caso, que uno empieza a ser un pureta y es una apreciación personal.

Salud y thrash!!!!!