Desde hace unos meses me estoy encontrando por las redes sociales historias de vejación animal que ponen los pelos de punta, soy consciente que las ha habido siempre. Años trabajando en el sector veterinario me han hecho ver cosas que me gustaría poder borrar de la memoria, pero lo que me sorprende y horroriza de estas últimas noticias, es que no se rigen por un perfil de maltratador concreto, da igual la edad, “niños”, adultos, clase social, nivel cultural, zona geográfica… ¿Qué está pasando con la relación entre las personas y los animales? ¿Qué beneficio se encuentra maltratando a un animal? ¿Nos creemos ya el único ser con derechos en la tierra? No me considero una persona animalista, pero sí que creo en el derecho animal. Yo no puedo pensar en un mundo animal idílico sabiendo que todavía existe hambre en el mundo, niñ@s soldado, violaciones de guerra, esclavitud sexual…no hace falta que siga, sabemos lo que hay. Pero hoy me siento en la obligación, por mi amor incondicional a los animales, por todas las experiencias que me han dado, el enriquecimiento personal que he obtenido a su lado y la cantidad de emociones que me han hecho sentir, de darles mi voz y mis palabras a ellos que no la tienen y no se pueden defender. Una historia sin final feliz es la de Broken, un gatito de dos meses con el que unos “NIÑOS” decidieron jugar como si fuera un balón, una mujer que pasaba por allí detuvo esta aberración y Broken fue llevado a un centro veterinario donde, después de enfrentarse a varias operaciones y, estoy segura, de recibir el mejor trato del mundo por las personas que allí trabajan, no ha tenido la fuerza para superarlas y sobrevivir. Al igual que los otros dos gatitos que se encontraban en el “campo de juego” que no tuvieron la fortuna de llegar al centro veterinario, pues ya estaban fallecidos. (España) Otra de las mil historias de maltrato que empezamos a “acostumbrarnos” a ver todos los días, de las que se podrían escribir folios y folios sobre las barbaries que sufren los animales, ya sin entrar en “fiestas” taurinas, zoológicos, circos, granjas de pieles, “festivales” de matanza animal, etc, etc, es la de Caitlyn, una cachorra sin hogar conocida en la zona y considerada por los lugareños como una perrita muy amable, a la que un ser humano de 41 años, decidió envolver el hocico con cinta aislante. El animalito permaneció en este estado se estima que entre 36 y 48 horas, hasta que una persona lo llevo a un centro veterinario y la perrita, aunque con graves secuelas, consiguió salir adelante. (Carolina del Sur EEUU, “primera potencia mundial”) Y la historia que me ha tocado vivir en primera persona, es la de Sura, su nombre es la abreviatura de basura, pues ahí fue donde unos amigos y yo la encontramos, una cachorrita de dos meses, metida en una bolsa de plástico tirada en unos contenedores. Puede decirse que ha tenido la “suerte”, después de lo que ha pasado, de dar con grandes personas que saben que, cuando pones un animal en tu vida, haces un contrato para siempre. Dadas sus circunstancias, no lo van a poder cumplir, por lo que la tienen en acogida hasta encontrar un hogar donde sea cuidada y atendida.

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Puede pareceros curiosa la diferencia que hago entre ser humano y persona, pero al empezar a escribir estas lineas se me ha venido a la cabeza un poema que tiene mucha relación con este tema:

SENTIDOS:

El ser humano

es la paradoja de

los animales.

Sólo mira por él

mismo,

pero siempre

anda fijandose

en lo que hacen los demás.

No se huele nada,

pero mete las narices en todo.

Nunca escucha,

pero oye lo que

quiere.

No tiene pelos en la

lengua,

pero si se la

muerde se

envenena.

Se deja la piel.

Le dan la mano y

coge el brazo.

El ser humano tiene 5

sentidos,

pero no hace lo que

siente.

O no siente lo que

hace.

Por eso prefiero ser

persona.

(“Herido diario”, David Martinez Alvarez)

Yo también prefiero ser persona, confío en que quedamos muchas personas que, unidas, podemos llegar a cambiar esta situación, ayudar a todos los seres vivos con los que compartimos la tierra y vivir en un mundo mejor para TODOS.

Dedicado a Sura, Caitlyn, Broken (allí donde estés) y a todos los animales.

perro-besando

Un animal no puede defenderse; si tú estás disfrutando con su dolor, disfrutando con la tortura, te gusta ver como está sufriendo ese animal…entonces no eres un ser humano, eres un monstruo.” (José Saramago)