Valoración del autor

9.1

He de reconocerlo, detesto a Alejandro González Iñárritu. Me parece que “Amores perros” y “Babel” son películas más que aceptables (no soporto “Biutiful”), pero siempre creí que el mayor merito del mejicano era haber contratado a Guillermo Arriaga como guionista. La dirección de Iñárritu siempre me escama un poco. Algo parecido a lo que me pasa en España con Fernando León de Aranoa: Cuando veo sus películas no consigo alejar de mí la percepción de que son dos pijos de buena familia a los que les gusta retratar una marginalidad que no conocen. Turismo para ver pobres. Películas falsas vestidas de hiperrealismo que a los poco minutos de proyección ya lucen acartonadas.

inarritu460

Por ello, pese a la buena acogida que había tenido Birdman entre la crítica, yo llegué al cine afilando los cuchillos…No podía estar más equivocado.

Y es que pese a que la dirección con aspiraciones de trascender de Iñárritu que tanto me molesta sigue estando ahí, esta vez carga su crítica contra el mundo artificialmente estético de Hollywood y Broadway, algo que el director mejicano parece conocer bastante mejor que los barrios de clase obrera que nunca pisó. Y su decisión de seguir a los personajes con la cámara al hombro por los estrechos pasillos del teatro donde se desarrolla la trama, acaba funcionando mejor de lo que se prevé en un principio.

Otro acierto es que durante la mayor parte del metraje el director permite que el peso de la película recaiga sobre sus actores. Michael Keaton y Edward Norton parodiándose a si mismos, dibujan dos interpretaciones para el recuerdo.

birdman-trailer-keaton-norton

Keaton entra con esta película en el exclusivo club de actores que resucitaron sus carreras cuando parecía que estaban acabadas. Iñarritu hace con él lo que Tarantino hizo con Travolta en “Pulp fiction”. Ya pueden retirar a este actor de la lista de los “one hit wonder”, una interpretación soberbia logra que 20 años después por fin consiga quitarse el traje de Batman.

Todo el mundo cree que la sonrisa desencajada de Eddie Redmayne en “La teoría del todo” interpretando a Stephen Hawking le valdrá el Oscar, que no se coloque la interpretación de Keaton al menos al mismo nivel me parece un insulto.

Birdman-Michael-Keaton

Norton, un actor amado por la critica y odiado por directores y compañeros de rodaje en la vida real, se ríe de su fama de insoportable con gracia y estilo (la escena enfrente del espejo a lo “American psycho” es impagable), y consigue construir un personaje tan detestable como fascinante.

birdman-edward-norton-636-3

Si a todo esto le sumamos que entre el grupo de secundarios Galifnakis brilla, Emma Stone confirma su talento y Naomi Watts no molesta, solo podemos calificar la elección y dirección de actores como sobresaliente.

La película es diferente, tiene un guión brillante y no se hace pesada ni monótona en ningún momento.

Sólo los últimos 10 minutos y un final un tanto anticlimático -en el que Iñárritu se encarga de recordarnos que pese a haber dado con la tecla en esta ocasión, continua estando bastante enamorado de si mismo- la separan por unos centímetros de ser una película de culto.

No lo dudes, debes verla…

No te arrepentirás.