Un equipo que volaba a ritmo de récord en Diciembre del año pasado y que se está desmoronando de una forma estrepitosa. Es difícil recordar a un conjunto que pase de rozar la perfección a parecer un juguete roto en tan corto periodo de tiempo.

En la redacción de deportes de 1000historias hemos querido analizar de una forma diferente los problemas que están devorando al Real Madrid, mezclando algunos conceptos comunes de la prensa deportiva española, con otros que se suelen utilizar en la prensa norteamericana.

Estas son las 5 razones por las que creemos que el Madrid ha perdido el norte en los últimos meses:

1- Un presidente megalómano: Florentino Pérez, una figura descomunal en las luces y en las sombras. Tan capaz de inyectar ilusión a raudales en una afición a través de fichajes millonarios, como de trastocar todos los planes deportivos de un equipo con sus ansias de cambiar cromos (los negocios de ACS en países en los que el Madrid ficha últimamente acrecientan las dudas). Florentino decidió desafiar a una máxima del fútbol y de la vida cuando acabo la temporada pasada: “Si no está roto, no lo arregles”.

COMIDA DE NAVIDAD DEL REAL MADRID CON LOS MEDIOS

2- Un entrenador obligado a cuadrar el circulo cada año: El año pasado el Madrid de Ancelotti se partía muy a menudo, dividido entre atacantes y defensores con un océano de distancia entre ambos. El as en la manga del italiano fue Angel Di Maria, un centrocampista sin pausa ni glamour, pero cuyo nivel de actividad en el interior izquierdo conseguía sostener el medio campo del Madrid. Este año, con su salida y la llegada del colombiano James Rodríguez -un jugador fantástico, pero de menos recorrido-, al italiano le toca diseñar otro truco de prestidigitador que equilibre lo que el presidente decidió deshacer.

1420488440

3- Casillas y el “Father time”: En Estados Unidos hay un periodo sufrido por determinados deportistas llamado el “Father time”. En ocasiones cuando a un jugador le llega la paternidad habiendo cumplido grandes objetivos individuales y colectivos…desacelera, cambian sus prioridades. No es un hecho matemático que se cumpla en el 100% de los casos, pero ocurre con asiduidad. La diferencia en la élite es muy escasa y el entrenar un poco menos, estar un poco menos centrado, puede suponer la diferencia entre ser un portero que hace milagros y otro que parece incapaz de mantener la compostura bajo los palos.

casillas1-carbonero-051013

4- La polarización de los centrales: Hay un punto de locura en el juego de Sergio Ramos. Por condiciones físicas y técnicas probablemente sea el central mas dotado del mundo, pero hay algo en su personalidad que lo empuja al vértigo, como si quisiese desafiar la opinión de los demás constantemente. En ocasiones, esa disfunción lo lleva a cometer errores impropios de un jugador de su categoría por exceso de confianza.

La dura realidad para el Madrid es que con la lesión del andaluz se ha demostrado que ese punto de locura es necesario. En este caso es mejor pasarse que quedarse corto. Varane y Pepe, dos centrales de absolutas garantías en un principio, han demostrado ser incapaces de darle una salida coherente al juego del Real Madrid. Pero lo que es peor, tienden a recular su posición defensiva demasiado cuando el rival tiene el balón. Para ser defensa en este Madrid de plantilla de talento descomunal y equilibrio imposible, siempre es mejor dar un paso suicida hacia adelante, que dos conservadores hacia atrás.

ramos-penalti-panenka--644x362

5- Gareth Bale y el IQ: Otro concepto americano que al otro lado del atlántico se tiene en cuenta desde hace relativamente poco tiempo. Un jugador irrumpe en una de las grandes ligas y aparentemente lo tiene todo para triunfar -es grande, fuerte, rápido, dotado técnicamente…una bestia- pero las temporadas pasan y los objetivos no llegan, incluso el equipo parece funcionar mejor sin el. ¿Por qué? Por falta de inteligencia a la hora de jugar, por no conocer los conceptos de tu posición en el campo.

Hace unos meses la prensa deportiva “saltó al cuello” de Gareth Bale después de la derrota en Mestalla por no cederle un balón a Benzema en una jugada franca. Se le llamo egoísta y mal compañero. Si tienen la oportunidad de ver la carrera de Bale en esa jugada a cámara lenta descubrirán un problema aún mayor…es difícil pasarle un balón al compañero cuando uno corre con la mirada fija en sus propios tobillos.

La solución en este caso parece clara, bastaría con aumentar su campo de acción, retrasar su posición. Darle más campo a un jugador hace que llegue a posiciones de ataque menos a menudo y mas por sorpresa, eso evitaría el desequilibrio en el centro del campo y aliviaría los problemas en la toma de decisiones de Bale…cuando la jugada te llega dada, cuando es otro el que te lanza o te obliga a frenar (Benzema, Isco) es más fácil para un jugador con poca visión de juego esconder sus carencias. Que se lo pregunten a Pavel Nedved, un jugador limitado que construyo una carrera gigantesca siendo disciplinado, escondiendo sus defectos.

Pero, después de que la cara del gales presidiese el anuncio más importante de Times Square durante dos semanas…¿Quien va a convencerlo de dar un paso atrás? ¿Como lo van a hacer cuando el jugador franquicia de la otra banda muestra problemas comunes? ¿Quien se va a sentar a decirle que lo que al otro se le perdona, a él no?

article-2359033-1ABC8FC1000005DC-12_634x521

Muchas preguntas se acumulan en el aficionado y los problemas parecen multiplicarse.

De todas formas sigue pareciendo demasiado pronto para descartar al Real Madrid de la lucha por Liga y Champions. Si algo ha demostrado este club en los últimos años es que en el caos, es capaz de encontrarse a si mismo.